Situado en una zona tranquila en primera línea de mar, lo suficientemente alejado para su tranquilidad y descanso pero lo suficientemente cerca para dar un paseo por el paseo marítimo, que pasa por delante del hotel, hasta Playa Flamingo - sobre 20 minutos andando-, o tal vez, acercarse hasta el puerto y el pueblo de Playa Blanca; siempre puede usar la guagua urbana que para a 100 metros del hotel o un taxi. Desde el hall del hotel con suelo de marmol y cristales panorámicos desde el suelo al techo podrá admirar la zona de piscina, el atardecer y las vecinas islas de Lobos y Fuerteventura.
Las elegantes habitaciones están dotadas de un amplio cuarto de baño con secador de pelo, teléfono, TV vía satélite o por cable, radio, minibar, nevera, aire acondicionado y balcón o terraza.
En la parte exterior hay dos piscinas (pueden climatizarse) con zona para niños, bar de aperitivos y una zona para tomar el sol con tumbonas y sombrillas. Además, podrá utilizar la piscina cubierta, el gimnasio y el centro de Spa y de cuidado corporal, donde encontrará jacuzzi, sauna, solárium, baño turco y servicio de masajes (bajo cargo adicional). Otras actividades de tiempo libre que podrá practicar son aeróbic, aeróbic acuático, tiro con arco, gimnasia, así como jugar al ping-pong, al baloncesto, al billar, a la petanca, al minigolf y, abonando tasas, practicar buceo y jugar al tenis. Hay un campo de golf a 44 kilómetros de distancia. Se ofrece además un variado programa de actividades todos los días.