can mora de dalt es un magnífico mirador sobre el mar y sobre el casco antiguo de sant vicenç de montalt, uno de los pueblos mejor conservados del maresme, a tan solo media hora de barcelona y a cinco minutos de la playa. El hotel ocupa una masía del siglo xv que albergó una granja familiar. tras su restauración, se ha convertido en un lugar de descanso y desconexión, donde es posible disfrutar de los cuidados detalles por parte del personal. se ha respetado al máximo la estructura centenaria de la casa, que cuenta con 11 amplias habitaciones con mucho encanto y equipadas. un patio con excelentes vistas actúa como distribuidor natural del recinto. por él se accede a un jardín mediterráneo, en dos niveles, con una soleada piscina y diversidad de plantas y árboles autóctonos como jazmines, naranjos y limoneros.