Situada en el punto más alto de la zona antigua y fortificada de Valença, junto a la frontera con España, esta Pousada tiene unas espléndidas vistas del país vecino y reposa sobre las tranquilas aguas del río Miño y las murallas de la ciudad. Sus exquisiteces culinarias hacen justicia a las mejores tradiciones miñotas.
A 20 kilometros de las playas de Caamiña, Bayona y A Guarda